Helmut de Terra nació en Alemania en 1900 proveniente una familia
de origen francés de hugonotes, y recibió su enseñanza en la ciudad
universitaria antigua de Marburg (Hesse). Un interés de su juventud
en el viajar y en las ciencias naturales lo llevó a estudiar las
materias de Geología y Geografía en la universidad de Munich, de la
cual él recibió su Doctorado. Después de eso, él comenzó su
investigación en Asia en 1927-28 como miembro de una expedición
Suizo-alemana en Asia central, la cual hizo prontamente su nombre
bien conocido. El cruzar el Himalaya en el Tíbet y el Turkestan
chino lo preparó para expediciones más tarde hacia Cachemira, a la
India, a Birmania y a Java. Después de eso, él aceptó plazas de
enseñanza e investigación en la universidad de Yale y en la
Carnegie Institution, Washington, D.C. Fue con el apoyo de estas
instituciones que él condujo tres misiones científicas a Asia,
descubriendo culturas de la Edad de Piedra y colectando restos
fósiles de los antepasados más remotos del hombre, así como
haciendo contribuciones significativas a nuestro conocimiento de la
antigüedad geológica del hombre. Él era un amigo y un colega
cercano de Pierre Teilhard de Chardin, el paleontólogo y filósofo
jesuita, y colaboraron en investigaciones en Asia antes de la
Segunda Guerra Mundial y continuaron siendo amigos cercanos.
Después del período de la guerra, que él pasó en una labor oficial
en Washington, él continuó sus investigaciones geológicas del
hombre antiguo en México comenzando en el año 1945. Tuvo éxito al
poderse remontar en la historia de la ascendencia del hombre en las
Américas unos diez mil años atrás, descubriendo a hombre de
Tepexpan en febrero de 1947. El doctor de Terra era un amigo
cercano de Miguel Covarrubias,
y también conocía a David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera. Estos
tres hombres ilustres le sugirieron al presidente de México a que
le diera al Doctor Helmut de Terra el título de Ciudadano Honorario
de México. En 1955 él publicó una biografía bien-recibida de
Alexander von Humboldt, que se ha traducido a español. Él continuó
pasando tiempo en México y carteándose con sus colegas por los años
50. En 1958 el INAH terminó con las obras e inauguró el Museo de
Tepexpan construido en el sitio del descubrimiento del 47. En el
último el Dr. de Terra de los años 50 y de los años 60 era un
profesor adjunto en la Historia de la Ciencia y Geología en la
universidad de Colombia. Posteriormente lo nombraron director de la
fundación de Werner Reimers para la investigación antropológica en
Frankfurt. Él publicó extensamente incluyendo las monografías y los
libros científicos, los libros populares y los artículos, y dio
conferencias en muchas instituciones en Europa y Norteamérica. Él
continuó escribiendo en sus últimos años y falleció en Suiza en
1981.